Periodico Semanario Frontera

COLUMNA VERTIENTE

Por: Bernardo Elenes Habas Redacción Frontera
La heredad de don Tomás Oroz Gaytán.- Siendo Tesorero del Estado, durante la administración de don Faustino Félix Serna, logró la construcción de estadios de béisbol en Sonora, entre ellos el TOG de Ciudad Obregón

Enero, cuando el año comienza, está cuajado de recuerdos imborrables en muchas generaciones de cajemenses.

Sobre todo, en aquellos que aman el béisbol y guardan en la memoria los actos de un hombre apasionado por ese deporte, quien muriera trágicamente durante los primeros días de 1973 -hace 47 años-, en un accidente automovilístico que tuvo como escenario los caminos del Valle del Yaqui: Don Tomás Oroz Gaytán.

Cierto, muchos jóvenes se preguntaban y se preguntan, del porqué el nombre del Estadio Tomás Oroz Gaytán, suponiendo que se trataba de una acción para rendir homenaje a un deportista destacado de la región.

Pero, el alto honor era para distinguir a un hombre que llevaba el béisbol tatuado en el alma, quien fue un practicante más de esa disciplina en sus años juveniles, sin llegar al profesionalismo, y que siempre soñó con que el deporte de sus amores tuviera semilla y espigas, casa propia que despertara emociones en los muchachos, para que se motivaran a construir sus caminos alejados de vicios y se constituyeran en ciudadanos de bien.

Por eso, cuando fue Tesorero del Estado, durante la administración gubernamental de Faustino Félix Serna (1967-1973), presentó al Ejecutivo un magno proyecto, buscando se destinaran recursos para la construcción de estadios en diferentes ciudades de Sonora.

Así nació el Estadio de Béisbol de Ciudad Obregón en 1971, sustituyendo al viejo parque Álvaro Obregón, derrumbado para ampliar las instalaciones del ITSON.

Al morir don Tomás en enero de 1973, las autoridades municipales tomaron la determinación de honrar la memoria del distinguido cajemense, imponiendo su nombre a la que fue casa del equipo Yaquis por muchos años.

El nombre del “ex Tesorero de Hierro”, como lo llamaban de cariño sus amigos, volvió a sonar fuerte durante el 2018, cuando el Gobierno de Sonora conducido por Claudia Pavlovich, inició una serie de desincorporaciones de bienes, incluyendo a los estadios Tomás Oroz y Héctor Espino de Hermosillo, para subsanar el

Se negó a morir

quebranto económico del Isssteson, heredado por la administración panista de Guillermo Padrés Elías.

La hija de don Tomás, María del Rosario Oroz Ibarra, mantuvo una férrea lucha, al igual que otros sectores cajemenses, para que no se realizara ese atentado contra los deportistas y la historia regional.

Finalmente, durante el año anterior, el Gobierno Federal dio a conocer que adquiriría el TOG y el Héctor Espino, para convertirlos en academias deportivas, aunado a proyectos comerciales.

La semilla sembrada por el ilustre cajemense seguirá dando frutos, pues. Como lo hace la Liga de Béisbol Infantil TOG, que forja ciudadanos positivos para beneplácito de Cajeme y de Sonora.

Tomás Oroz Gaytán, vive, sin duda, en el alma de los deportistas.

Le saludo, lector.

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